El verano está a punto de terminar. ¡Eso significa que se acaba el tiempo para una última gran barbacoa! En Estados Unidos y Canadá, el Labor Day (que cae el 3 de septiembre) se considera la fiesta que marca extraoficialmente el fin del verano. ¿Qué mejor forma de celebrarlo que con una barbacoa? Para eso necesitarás una buena lista de la compra para la barbacoa.
Tanto si es una fiesta de Labor Day como si solo quieres aprovechar los últimos rayos de sol, habrá barbacoas por todo el mundo durante las próximas semanas.
Por supuesto, quieres que tu barbacoa sea la mejor. Pero si no aciertas con lo básico, no alcanzarás la categoría de leyenda de la barbacoa a la que aspiras. Si fallas en lo básico, tu barbacoa será justo eso, básica.
Pero una barbacoa es mucho más que la comida que vas a preparar. Importa cómo la cocinas, qué utilizas y cómo te ocupas de todo lo demás. Así que echa un vistazo a esta lista de la compra básica para la barbacoa y a los consejos para que el final de tu verano arda como se merece.
Preparativos
Aquí no vamos a darte recetas ni sugerencias.
Ya hay demasiadas ideas en internet. Tú sabes mejor que nosotros lo que queréis tú y tus invitados, así que compra lo que quieras.
Pero al comprar salchichas y hamburguesas para tu lista de comida de la barbacoa, asegúrate de que tengan un alto contenido de carne. Lo que buscas es que supere el 80 %. Con menos del 80 %, esas hamburguesas o salchichas llevan cosas como cereales y agua. Eso significa que la comida no estará tan sabrosa, porque lleva menos carne.
Además, no intentes cocinar demasiadas variedades de comida. Cada alimento necesita un tiempo y un calor distintos. Querer cocinar toda la carne y toda la verdura solo hará más difícil controlar los tiempos y cocinarlo todo bien. Elige un par de cosas y tómate el tiempo de hacerlas bien. A tus invitados les gustará mucho más la calidad que la variedad.
Cocines lo que cocines, necesitarás salsa barbacoa, ¡es imprescindible en una lista de la compra para barbacoa!
Pero ten cuidado con cuándo la añades. No la pongas en la comida demasiado pronto o la salsa se quemará y cubrirá tus alimentos de trocitos quemados poco apetecibles. Además, costará más cocinar el interior de la comida, lo que aumenta el riesgo de que tú y tus invitados sufráis una intoxicación alimentaria.
No olvides cosas como el film transparente, para mantener frescos y sin moscas los dips y las salsas, y el papel de aluminio, para mantener la comida caliente. Además, el papel de aluminio sirve para limpiar después la parrilla. Arrugado, es lo bastante áspero para quitar los restos quemados, pero no tan duro como para arrancar el recubrimiento de la parrilla.
Si piensas cocinar mucha comida, lleva algunos recipientes de plástico vacíos extra para que tú o tus invitados podáis llevaros las sobras a casa.
Si haces la barbacoa en un parque y no en tu jardín, lleva una nevera portátil y unos bloques de hielo. Además de mantener tus bebidas bien frías, sirve para conservar frescos los alimentos sin cocinar durante el viaje de vuelta, de modo que no tengas que tirarlos y desperdiciarlos.
Preparativos
- Salsa barbacoa
- Film transparente
- Papel de aluminio
- Recipientes de plástico vacíos
- Nevera portátil
- Bloques de hielo
Cubiertos y vajilla
Por supuesto, tus invitados necesitarán algo con lo que comer y en lo que comer. Lo imprescindible es:
- Platos
- Cuchillos
- Tenedores
Y si vas a servir postre:
- Cuencos y cucharas para los postres
- Platos pequeños y tenedores extra para la tarta
Puede que también necesites cucharas extra y cuchillos extra en tu lista de la compra para la barbacoa, para los dips y las cremas para untar.
Los cubiertos y la vajilla de plástico son lo habitual en las barbacoas, pero hoy en día hay mucha preocupación por el efecto del plástico en el medio ambiente. Por duraderos y cómodos que sean los cubiertos de plástico, son una parte importante de nuestro problema con el plástico.
El Instituto Pratt descubrió que los cubiertos de plástico suponían más del 20 % de los residuos plásticos de California, y países como el Reino Unido incluso se plantean prohibir directamente los cubiertos y platos de plástico, ya que representan el 70 % del plástico que llega a los océanos.
Así que quizá sea hora de plantearse opciones más respetuosas con el medio ambiente.
Si llevas de casa los cubiertos de metal, los vasos y los platos de cerámica, puedes volver con ellos y lavarlos después. Así puedes reducir mucho los residuos. Pero debes estar preparado para que algo se rompa o se pierda. Además, tendrás que transportarlos de ida y vuelta a casa. Aunque genera menos basura, puede resultar incómodo, porque transportarlos es engorroso y pesado. Si quieres usar tu cristalería, asegúrate de que no haya niños, ¡ni amigos torpes!
Entonces, ¿son los vasos y platos de papel la mejor opción?
Bueno, son biodegradables. Pero pueden ser endebles y dar más problemas que ventajas. ¡Los invitados quieren la comida y la bebida en la boca, no en el regazo!
Otra opción: ¡platos comestibles!
Ahora mismo no son fáciles de conseguir, pero si puedes, tus invitados te aclamarán como un auténtico héroe del medio ambiente. También hay cubiertos comestibles, si quieres una vajilla completa que se pueda comer.
Hablando de cubiertos, busca los de madera o incluso de almidón vegetal. También hay vajilla de almidón vegetal. Son más resistentes que el papel y también biodegradables.
Si no te queda más remedio que usar plástico, consulta en tu punto de reciclaje qué tipo de plástico pueden reciclar. Después, intenta comprar vajilla y cubiertos de plástico que luego puedas tirar con los residuos reciclables.
Por ejemplo, si en tu centro de reciclaje no pueden procesar plástico P4 o P5, evita comprar vajilla y cubiertos de estos tipos.
¡No olvides las servilletas!
Las de papel funcionan bien, pero plantéate usar servilletas de tela que puedas lavar en casa y reutilizar el año que viene. En cualquier caso, ten a mano papel de cocina para limpiar manos grasientas. Está pensado para absorber tanto grasa como líquidos, por lo que suele ser mejor que los pañuelos de papel para limpiar caras manchadas. También puedes plantearte unas toallitas húmedas con el mismo fin.
Lleva también gel hidroalcohólico para que tus invitados puedan mantener las manos sin gérmenes, sobre todo si es difícil acceder a agua corriente.
Cubiertos y vajilla
- Platos
- Cuchillos
- Tenedores
- Cuencos
- Cucharas
- Platos pequeños
- Cuchillos extra
- Tenedores extra
- Cucharas extra
- Servilletas
- Papel de cocina
- Toallitas húmedas
- Gel hidroalcohólico
Herramientas
Toda esa comida, deliciosa.
Pero comprarla era solo la mitad de la batalla. Ahora toca cocinarla.
Asegurarte de tener suficiente carbón es obvio, salvo que cocines con gas. Por lo general se considera que el carbón vegetal es mejor para asar que las briquetas de carbón, porque da a la comida un sabor más ahumado y natural. Las briquetas autoencendibles pueden parecer cómodas, pero corres el riesgo de que los productos químicos que las hacen más fáciles de encender añadan sabores y humos químicos a la comida.
Pero si no compras carbón autoencendible, ¿cómo vas a encender la barbacoa? No es fácil, ¡y hay quien lo considera todo un arte! Entonces, ¿qué conviene usar para encender la barbacoa?
Las cerillas son lo primero que se nos viene a la cabeza, pero pueden fallar y te arriesgas a quemarte. ¡Los mecheros de cigarrillos son aún más complicados y peligrosos! Pero pueden servir como último recurso.
En su lugar, usa un encendedor de gas.
Tienen una punta larga que evita que te quemes al encender la barbacoa. También puedes usarlos para encender cosas en lugares de difícil acceso. Como usan gas líquido, hay menos probabilidades de que la llama se apague con brisa.
Una cosa que debes evitar a toda costa en tu lista de la compra para la barbacoa es el líquido para encender barbacoas. Suele crear llamas altas durante unos segundos, pero normalmente no logra encender las brasas a la primera, así que tendrás que echar más y más. Y lo que es peor, demasiado líquido también puede dejar un sabor químico en la comida. Las pastillas de encendido son más fiables, pero aun así corres el riesgo de que dejen ese sabor desagradable.
¡Qué asco!
La mejor forma de encender la barbacoa es invertir en una chimenea de encendido. Para usarla:
- Pon papel de periódico en el fondo de la chimenea
- Pon el carbón encima del papel
- Enciende el papel
- Espera entre 15 y 20 minutos
El diseño vertical hace que el calor suba de forma natural y rápida, y así las brasas se encienden deprisa y de manera uniforme.
Si quieres darle un toque extra de sabor a barbacoa, añade madera para ahumar a las brasas. Le dará a la comida un toque ahumado. Si la remojas al menos una hora antes de usarla (mejor de un día para otro), la humedad crea más humo, lo que significa más sabor.
Ahora que ya tienes la barbacoa encendida y la comida cocinándose, ¿qué viene después? Para sacarle el máximo partido a la barbacoa, usa la tapa. Retiene el calor y convierte la barbacoa en un horno, de modo que la comida se cocinará de forma más completa y uniforme.
¡Pero no toquetees la tapa si la usas! Cada vez que la abres, pierdes calor, y todo tardará más en cocinarse. Por eso quizá te convenga invertir en un temporizador de cocina:
- Pon la comida en la barbacoa
- Programa el temporizador (según las instrucciones de cocción)
- Pon la tapa
- Espera
Si no quieres comprar un temporizador de cocina, siempre puedes usar el temporizador integrado de tu móvil, o incluso descargar una app de temporizador.
A continuación, necesitas saber si la comida está bien hecha. ¿Qué haces para asegurarte de que está bien cocinada? Pincharla un poco, ¿verdad? Error.
Cada alimento tiene un tacto distinto cuando está hecho. A menos que seas profesional, pinchar y tocar es una forma muy poco eficaz de saber si la comida está hecha. Clavarle algo para ver si aún está rosada por dentro hace que se escapen todos esos jugos tan ricos.
En su lugar, usa un termómetro de cocina. Simplemente clávalo en el centro de la comida y, si está a la temperatura óptima para ese alimento, ¡voilà! Ya está cocinada.
Otras herramientas que necesitarás son:
- Pinzas para dar la vuelta y recoger la comida de la barbacoa, y también para colocar el carbón
- Un cuchillo de pan, si necesitas cortar panecillos de hamburguesa y de perrito caliente
- También brochetas, si vas a preparar kebabs
Si usas brochetas de madera, recuerda ponerlas en remojo de un día para otro para que no se prendan ni se quemen. Si usas brochetas de metal, úntalas con un poco de aceite de cocina vegetal o de girasol para que la comida no se pegue.
Si vas a asar salchichas o perritos calientes, quizá incluso te convenga un soporte para salchichas, que facilita cocinar las salchichas por ambos lados sin miedo a que se caigan de la parrilla a las brasas.
Herramientas
- Carbón vegetal
- Cerillas
- Encendedor de gas
- Chimenea de encendido
- Periódico
- Madera para ahumar
- Temporizador de cocina
- Termómetro de cocina
- Pinzas
- Cuchillo de pan
- Brochetas
- Aceite de cocina
- Soporte para salchichas
Limpieza
Tu barbacoa ha sido un éxito rotundo. Pero ahora llega lo que viene después: la limpieza.
Algo que sin duda necesitarás en tu lista de la compra para la barbacoa son bolsas de basura. Pero asegúrate de comprarlas gruesas. Las baratas y finas se rompen con facilidad, y solo harás más lío al limpiar. Las bolsas más gruesas no solo son más resistentes, sino que hay menos probabilidad de que una brocheta las atraviese y te haga daño.
¡Ay!
Quizá también quieras unos guantes de jardinería. No es porque vayas a plantar flores, sino porque protegerán tus manos de cualquier sorpresa cortante durante la limpieza.
Si piensas llevarte cosas a casa para reciclar, no olvides las bolsas de reciclaje para separarlo todo en el momento y no dejarlo para más tarde.
Si haces la barbacoa en el parque y todos los contenedores están llenos, procura no dejar las bolsas llenas en el suelo junto a los contenedores. Por favor, llévatelas a casa o busca otros contenedores vacíos en otro sitio. Aunque el personal del parque acabará retirando la basura, hasta entonces los animales, como osos, zorros y mapaches, pueden acceder fácilmente a las bolsas del suelo. Las romperán para llegar a las sobras de comida y harán un buen desastre. Además, otros objetos de tu basura pueden enfermarlos o herirlos. Es más trabajo y llevar la basura de un lado a otro resulta desagradable. Pero el personal del parque te estará muy agradecido, porque protegerás la fauna y el parque seguirá luciendo precioso.
Luego está la parrilla, que hay que limpiar. ¿O no?
Hay quien dice que no conviene limpiarla enseguida si asas con regularidad, porque se dice que la grasa y los restos quemados de comida en la parrilla evitan que se oxide. Por eso, quizá te convenga limpiarla justo antes de tu próxima barbacoa, después de calentarla.
Sea como sea, conviene tener un buen cepillo de limpieza para barbacoa. Así te asegurarás de que todos los restos de comida y grasa desaparezcan antes de tu próxima aventura con la barbacoa, y estará higiénica y sin restos de comida vieja.
Limpieza
- Bolsas de basura
- Guantes de jardinería
- Bolsa de reciclaje
- Cepillo de limpieza para barbacoa
Consejos básicos para la barbacoa
Bueno, ahí tienes muchos consejos y algunas listas estupendas.
Pero ¿por qué no unos consejos más para subir de nivel tu barbacoa?
Espera a que las brasas estén cubiertas de ceniza gris
Las brasas están encendidas y bien calientes. Quieres empezar a cocinar ya, ¡y tus invitados tienen hambre! Sin embargo, tienes que esperar a que las brasas estén cubiertas de ceniza gris para que la barbacoa esté en su mejor punto para cocinar.
Las brasas grises son las mejores porque mantienen una temperatura estable, sin picos repentinos de calor que den lugar a una cocción desigual.
Normalmente tarda unos 15 minutos, que parecerán una eternidad de pie junto a la barbacoa esperando a que se pongan grises. Así que ¿por qué no programas el temporizador de cocina del que hablamos antes, charlas con tus invitados y vuelves a mirar las brasas cuando suene?
Varía la temperatura de la parrilla
Es tentador repartir todo el carbón de forma uniforme por toda la parrilla. Así está bien caliente en todas partes. Pero puedes cocinar con más inteligencia si lo haces de otra manera.
Divide la barbacoa por la mitad y pon más brasas en un lado y menos, o ninguna, en el otro. Incluso puedes poner menos brasas, o ninguna, en el centro.
Así controlas más la cocción:
- Un lado puede servir para cocinar lo que necesita temperatura alta
- El otro lado, para la comida que necesita menos calor
Incluso puedes:
- Sellar la comida en la parte caliente de la parrilla
- Cocinarla despacio en la parte más fría
No cocines la carne recién sacada de la nevera
Todos lo hemos hecho. Sacar la carne de la nevera y ponerla directamente en la barbacoa. Pero en realidad deberías sacar la carne unos 30 minutos antes de cocinarla.
¿Por qué?
Porque la carne fría tarda más en cocinarse. Además, cocinar carne fría en la barbacoa hace que sea más probable que el interior quede crudo. Si dejas que se atempere hasta la temperatura ambiente antes de cocinarla, es menos probable que ocurra.
No te comas la carne enseguida
Lo bueno se hace esperar, y eso incluye la comida de la barbacoa. Una vez cocinada la carne, déjala reposar unos minutos. Así los jugos quedan retenidos en su interior, porque se enfriarán y espesarán.
Si la cortas o la muerdes demasiado pronto:
- Esos jugos tan ricos se escurrirán por todas partes
- Podrías quemarte la boca, porque los jugos están calientes
Consejos básicos para la barbacoa
- Espera a que las brasas estén grises
- Varía la temperatura de la parrilla
- No cocines la carne recién sacada de la nevera
- No te comas la carne enseguida