¿Alguna vez te has preguntado cómo saldría tu compra si lo tuvieras todo mejor preparado? Probablemente te faltarían menos cosas y no tendrías tantas compras innecesarias. Para eso sirve una lista de la compra completa. Te da más control sobre tu compra, te ayuda a gastar menos y a ahorrar más. Pero, ¿tiene una lista de la compra completa algo especial o secreto? La verdad es que no. No es más que una lista de la compra ya preparada en la que los productos están ordenados por categorías. Puedes crearla por tu cuenta o usar nuestra plantilla gratis para imprimir.
¿Para qué sirven las categorías?
Comprar es mucho más fácil cuando conoces la tienda. Sabes directamente adónde ir y en qué orden coger los productos. Para lograrlo, deberías tener todos los productos de tu lista de la compra agrupados por temas. Así no te verás dando vueltas por la tienda porque tus productos están en un revoltijo sin orden.
Si te preocupa cómo clasificar tu lista, no pasa nada. Se trata simplemente de ordenar lo que quieres comprar según los pasillos del supermercado donde esperarías encontrarlo. Los bagels irán en “panadería”, los garbanzos en los pasillos de “conservas” y el helado en la sección de “congelados”. Sí, ¡así de sencillo! Merece la pena probarlo, porque usar categorías hará que tu tiempo en el supermercado sea mucho más eficaz. Si sabes adónde ir y puedes coger de una vez todo lo de cada categoría, harás la compra más rápido y llegarás antes a casa.
¿Cómo influye una plantilla de lista de la compra completa en la planificación de menús?
A algunas personas les gusta tenerlo todo bajo control. Sentirte al mando es un agradable efecto secundario de estar preparado. Hacer y usar una lista de la compra completa forma parte de esa preparación. ¿Sabías que estar preparado puede incluso tener efectos positivos para tu cerebro y tu salud mental? ¡Como si necesitaras más motivos para hacer esa lista de la compra completa!
Estar preparado y tener el control es importante, sobre todo para quienes siguen una dieta concreta. Ahí no hay lugar para la improvisación. Cada comida debe planificarse al detalle. Si no, no tendrás los productos necesarios para preparar tu comida tan específica.
Aunque no sigas una dieta concreta, puedes usar una lista de la compra completa para ayudarte a comer sano. Prueba esta lista de la compra saludable.
¿Cómo se hace una?
Siéntate un rato y piensa. ¿Qué necesitas de verdad? Después empieza a escribir todos esos productos. Si tu lista te queda demasiado larga y difícil de manejar, estos consejos para aligerarla pueden serte útiles.
A continuación, piensa cómo vas a hacer y guardar tu lista de la compra completa. Si eres una persona aficionada a la tecnología, plantéate usar una app de listas de la compra. Algunas de las apps disponibles permiten dictar listas enteras. Otras funciones disponibles son compartir tus listas con tu familia y tus amigos, elegir productos de amplias bases de datos de la compra, o incluso ofrecer consejos de cocina útiles, información sobre ofertas en supermercados y recetas sabrosas.
Usar bolígrafo y papel para crear tus listas de la compra completas es igual de válido, sobre todo si aplicas estos buenos consejos para hacer aún más eficaz una lista escrita.
Si no sabes qué poner en tu lista ni cómo darle formato, puedes usar nuestra plantilla gratis de lista de la compra completa que tienes más abajo.
Tu plantilla de lista de la compra completa ya preparada
Cómo adaptar la lista a tu casa
Esta lista es larga a propósito: reúne todo lo que puede entrar en una casa, y ninguna casa compra todo cada semana. Úsala como una carta de la que eliges, no como un pedido que hay que completar.
Si vives solo, te bastará con una parte. Elige una o dos opciones por categoría, un tipo de pasta, una carne, unas cuantas frutas, y deja el resto para cuando lo necesites. En una familia numerosa, lácteos, cereales y fruta serán las categorías que más repases, porque son las que antes se acaban. Marca esas con más atención y revisa el resto con menos frecuencia.
Si tienes poco espacio en la cocina, no hace falta tener todos los condimentos a mano. Empieza por la sal, la pimienta y los que uses de verdad, y añade otros solo cuando una receta te lo pida. Lo mismo vale para mascotas: si no tienes, tacha la categoría entera, y si tienes, deja solo el pienso, la arena sanitaria o el champú que corresponda a tu animal.
Cuidado personal funciona a otro ritmo que la comida. El papel higiénico, los pañuelos de papel, el jabón o el champú no se compran cada semana, sino cuando se acaban. Revisa esa categoría con calma antes de salir en vez de añadirlo todo por costumbre.
Antes de salir y durante la compra
El mejor momento para usar la lista es justo antes de salir, con la cocina delante. Abre los armarios y la nevera, mira qué queda de verdad y tacha lo que no necesitas. Así evitas el error más habitual con una lista tan completa: comprar por segunda vez algo que ya tenías, sobre todo en condimentos como la sal, la canela o el orégano, que se duplican con facilidad.
En la tienda, sigue el orden de las categorías tal como las has ordenado y no saltes de un pasillo a otro. Deja para el final lo que necesita frío, como los lácteos y la carne, para que pasen menos tiempo fuera de la nevera mientras terminas. Y revisa la lista una última vez en caja: si algo no estaba en ella y lo llevas en el carrito, pregúntate si de verdad lo necesitas.
Al llegar a casa, anota lo que sobró o lo que no llegaste a usar. La semana siguiente, quítalo o redúcelo. Con dos o tres compras, la lista completa se va quedando en la tuya, con los productos que realmente entran en tu casa y sin los que solo estaban por si acaso.